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jueves, 30 de noviembre de 2017

Adhesión a la Mesa de Diálogo



Carta Abierta Bariloche apoya la lucha de los pueblos originarios en pos de la recuperación de sus derechos conculcados


El Gobierno Nacional debe cumplir con la ley, tanto los Acuerdos Internacionales como también lo dispuesto en nuestra Constitución Nacional y en las leyes específicas que reconocen los derechos de los pueblos indígenas. Es también su obligación promover acciones tendientes a que la sociedad en su conjunto pueda llegar a la comprensión cabal de la existencia de una cultura mapuche y del Pueblo Mapuche como un sector social y político, repudiando actitudes xenófobas profundamente arraigadas y promoviendo el respeto genuino a la diversidad cultural.

Por el contrario la actitud del Gobierno Nacional ha sido la negación, la constante provocación, la demonización de la protesta, la amenaza y la represión violenta con el lamentable resultado de dos jóvenes asesinados, acciones por las cuales deberán ser denunciados penalmente tanto los responsables materiales como los responsables políticos.

Carta Abierta Bariloche celebra la constitución de la Mesa de Diálogo en Bariloche
. Este encuentro fue solicitado por la Comunidad afectada (Lof Lafken Winkul Mapu), las Comunidades de la Zona Andina y el Obispado y cuenta con una amplia participación de referentes del Parlamento Mapuche, Derechos Humanos, Universidades, Centrales Sindicales y Organismos Gubernamentales.

Esperamos que el Gobierno Nacional entienda que es este el camino que debe transitarse y, en consecuencia, retire inmediatamente las fuerzas federales de seguridad que están actuando ilegalmente en la zona del Mascardi.

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La Mesa el primer día.  Acompañan -como observadores- militantes, legisladores y concejales



domingo, 26 de noviembre de 2017

Represión y muerte en Bariloche






Actualización 27/11/2017
La reacción del pueblo en Bariloche fue inmediata y masiva. Aquí el final de la marcha con la concentración en la Plaza de los Pañuelos.








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Copiamos de "En estos días"
https://www.enestosdias.com.ar/1644-rafa-un-pibe-de-barrio

Rafa, un pibe de barrio
por Santiago Rey

Tenía 22 años. No era militante mapuche, pero estaba en Villa Mascardi para acompañar a algunos familiares en la comunidad desalojada. Participaba en actividades solidarias y comunitarias, y hacía changas para aportar a la casa. Otro joven, pobre, y del Alto, muerto violentamente en Bariloche.
Rafael Nahuel

A la una y media de la mañana del recién comenzado domingo, María Nahuel llegó a la humilde casa de la familia de Rafael, en el barrio Nahuel Hue. Llevaba la peor noticia: el joven asesinado por la Prefectura durante la represión en la comunidad en Villa Mascardi era Rafael Nahuel.
Los padres de Rafael y su hermano menor de sólo 12 años enmudecieron y se abrazaron. A las dos de la mañana los recibió el Juez Gustavo Villanueva, pero no los dejó ver el cuerpo.

Rafael no era militante mapuche. La rama paterna de su familia, sí. Su tía, María Nahuel fue una de las detenidas durante el desalojo del pasado jueves. Hasta la comunidad Lafken Winkul Mapu había ido Rafael para acompañar a familiares y amigos. En una casilla de palos y nylon lo sorprendió el avance represivo de la Prefectura. Lo mataron de un tiro.

Chulengos y parrillas
“Vivía en una casa y una familia muy vulnerada, muchos problemas”, coinciden en contextualizar todos los referentes de organizaciones que compartieron actividades y proyectos con Rafael Nahuel.
Flaco, hermano del medio, laburador, Rafael participaba del proyecto Semillero del Colectivo Al Margen, donde aprendía el oficio de carpintería, luego del almuerzo y el fulbito diario. Este año había comenzado a participar de esa actividad, y con la misma organización conoció el distante Cerro Catedral, bajo el programa Esquí Social.

“Hacía changas con todo lo que había aprendido”, cuenta a "estos días" Alejandro Palmas, referente de Al Margen. Fue Alejandro el que a las 22,30 horas del sábado llevó a su vivienda en el Alto de Bariloche a la familia de Rafael, luego de varias horas en la puerta del Hospital. Les compró unas empanadas y los acompañó hasta que a la 1,30 María Nahuel llegó con la noticia.

“Es un pibe re de barrio, changueaba como podía para ayudar a la familia”, recuerda Alejandro mezclando los tiempos presente y pasado. ¿Por qué estaba en la comunidad? “Iba a ir un rato al campo, le dijo a la familia, a acompañar a algunos familiares y amigos. No era militante mapuche, pero tenía clara la lucha territorial que se estaba dando. Cada tanto participaba de algunas ceremonias”, rememora Alejandro.

Hincha fanático de Boca, jugaba al fútbol en cuanto potrerito había en los barrios del Alto. Mientras caminaba por esas calles de tierra, levantaba todos los fierros que encontraba, para hacer algún chulengo o parrilla. “Era muy buen soldador”, explica Fernando Fernández Herrero, referente del San José Obrero, una fundación que trabaja en la integración de los chicos de la zona.  En 2011 Rafael se acercó a la experiencia popular denominada Alto Construcciones -que luego derivó en el San José Obrero-, un espacio para el aprendizaje de oficio, la contención y la búsqueda de una salida laboral para los jóvenes de los barrios más vulnerados de Bariloche. Con sólo 15 años, Rafael participaba de un grupo de la capilla del Nahuel Hue, y desde allí llegó al proyecto Alto Construcciones. “Rápidamente aprendió el oficio de herrero, le ponía muchas ganas al taller”. Tantas que, sin llegar a ser un capacitador, se convirtió en un líder del grupo.

Fernández Herrero le dice Rafita. “Era muy flaquito Rafita”, dice. “Era el típico pibe de familia muy golpeada que anda por la calle solo y que se las arregla como puede. Muy buen pibe”, dice, y suma a Rafael a la larga lista de jóvenes, pobres y del Alto que murieron en los últimos años. En distintas circunstancias murieron, pero siempre son jóvenes, pobres y del Alto.

Rafa siempre andaba con Facundo, otro pibe de su edad, otra familia vulnerada, otra historia de pobreza en el Alto de Bariloche.  Facundo murió hace aproximadamente un año, luego de sufrir problema de adicciones y verse implicado en un hecho delictivo. Fue condenado siendo menor y devuelto a su familia. Allí murió.  Un año después a Rafael lo mató la Prefectura. Los pobres siguen poniendo los muertos de la grieta social.



miércoles, 15 de noviembre de 2017

La política contra el fatalismo

Copia del blog
https://www.blogger.com/blogger.g?blogID=3317014651946619526#editor

Es un análisis de este momento pos electoral. Es largo pero vale la pena la lectura y discusión del texto completo.  Las frases destacadas son para ayudar a la lectura y son los párrafos que nos impactaron.

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La política contra el fatalismo

Como en toda etapa política, gana quien caracteriza mejor el contexto y actúa en consecuencia. Se trata de calibrar bien la brújula (o el astrolabio), de poder leer en distintos planos: en la sociedad, en la economía, en la política, en la cultura. Entender el juego en el que estamos y lo que viene por delante. Una definición de conducción política en términos juanperonianos clásicos: ver base para apreciar, apreciar base para resolver, resolver base para actuar. Con el corazón mantenemos las convicciones, con las neuronas tratemos de ver dónde estamos parados.

Las olas del destino nos trajeron hasta acá. Al escenario de los tercios asimétricos. Un tercio macrista que nos odia, un tercio kuka y peruca que nos ama, y entre sí mucho no se quieren. Pero el odio anti-Cristina (etapa superior del gorilismo según Asís) se expande con más potencia más allá de su tercio que el nuestro. El voto anti-Cristina es más pragmático y menos afirmativo que el voto anti-Macri (véase la migración de 1País a Cambiemos de PASO a Generales en PBA). La avenida del medio existe, pero es una calle de una mano que dobla siempre a la derecha. AntiK es más fuerte que AntiM, y en un balotaje perdemos por paliza. Por ahora.

En este 2017 que va terminándose, perdimos las elecciones y el gobierno las ganó. Eso da cuenta de una cierta correlación de fuerzas y a la vez modifica la correlación de fuerzas existente. Ahora bien, pido encarecidamente que no seamos fatalistas. Resignarse a que el kirchnerismo está condenado a ser una eterna minoría en un ciclo macrista interminable (Vidal 2023, Larreta 2031, y así); o esperar la hecatombe al estilo "cuando les llegue al bolsillo" o "cuando vuele todo por los aires" ahí sí vamos a volver, son formas del abandono de la política. Néstor y Cristina nos devolvieron la política, no la entreguemos por favor. Es todo lo que tenemos.

Arranca un nuevo capítulo de la larga historia política argentina, el camino al 2019. La última línea de ese capítulo dirá si en Balcarce 50 sigue la oligarquía o vuelve el pueblo. Si le acertamos al diagnóstico, si actuamos con precisión, podemos crecer, consolidarnos, dar peleas, ganar. GANAR. Se puede ganar.


No hay unidad sin incentivos  
Arranquemos por el tema del peronismo. ¿Hay algo que endulce más el oído peronista que la palabra "unidad"? ¿No cantamos con fuerza "todos unidos triunfaremos"? Sí, las matemáticas pos-electorales nos dicen que si sumamos los números (por ejemplo) de Cristina, Massa y Randazzo en la última elección en PBA, nos da la misma cantidad de votos que el 54% de 2011. Si tan sólo fuera tan simple. Incluso una improbable unidad dirigencial no significa necesariamente una unidad de los electorados, algo que suele repetir Abel Fernández.

Dicho simple y sencillo: no puede haber unidad entre proyectos políticos incompatibles. No es cierto que todos los sectores del peronismo tengan incentivos para la unidad. Esto no es un juicio de valor, cada cual atiende su juego, pero es un hecho insoslayable para el análisis. Algo de eso trata de decir Julio Burdman. Un gobernador peronista por ejemplo, primer mandato, le toca compartir sus cuatro años de gestión en tándem con Macri. No lo eligió así, pero le tocó. En 2019 puede renovar, quiere renovar, y se encuentra ante un dilema: ¿juego a ser opositor, parte de una fórmula anti-Cambiemos competitiva, salgo fuerte a confrontar con este modelo? Claro, si las elecciones nacionales y provinciales fueran el mismo día, las boletas presidenciales "arrastran". Pero si yo desacoplo, hago las provinciales ponele en mayo del ‘19, podría jugar a "ganan los oficialismos". Quizás me convenga eh. Cierro con Frigerio, me tiran unos mangos, no me hacen mucho quilombo con la reforma tributaria, me dejan endeudarme… después en el 2023 vemos.

Repetimos: no hay unidad posible entre proyectos políticos incompatibles. Unidad Ciudadana nace de un diagnóstico: así no se puede seguir. Demasiado es el daño, demasiado es el dolor. Debemos cambiar de rumbo y volver a tener futuro. Lo antes posible. No hay lugar para especulaciones, para banquemos y vemos en el 23, para replegarse y dejar que el ciclo macrista siga su curso, que la sociedad se agote de los globos, para hacerse los boludos. Hay que decir que no, sin matices. Este diagnóstico no es compartido por todos los sectores del Partido Justicialista, por decir algo.


La posición kirchnerista
Con @alesiahurtado solemos bromear que en los años impares (sí, los electorales) se lee a Perón y en los años pares se lee a Cooke. Ahora que arranca el '18 vayamos entrándole al Bebe:

El origen del descontento [de las bases peronistas] no es tanto por la violencia del régimen, son las sospechas sobre la aptitud del Movimiento para doblegarlo. Los presos, los torturados, los muertos, las innumerables jornadas de combate, testimonian nuestro coraje ante la adversidad: también despiertan interrogantes sobre si no estaremos malogrando tanto sacrificio.
Hay muchos de nuestros compañeros que relegan esas inquietantes intuiciones, resistiéndose a admitir el deterioro de las viejas certidumbres. Otros se tranquilizan oponiendo la convicción de que, pese a todos los obstáculos, a la larga el pueblo vencerá. Pero este fatalismo optimista no es más que otra forma de autoengaño: nuestros compromisos son con esta época, sin que podamos excusarnos transfiriéndolos a generaciones que actuarán en un impreciso futuro.
La historia no es nítida ni lineal ni simple, la Argentina de hoy es un ejemplo de sus complicaciones y ambigüedades. La presencia del peronismo impide que las clases dominantes gocen tranquilamente de sus privilegios usurpados: es por sí misma, la prueba de la decrepitud del régimen, de su ineficacia para resolver los problemas del país (nota: aunque habría que considerar sus formas de prolongación y reciclamiento para mantenerse).
La inquietud prevaleciente responde a la impresión de que nuestros objetivos finales se hallan en una brumosa lejanía, que nuestros esfuerzos cotidianos no parecen acortar.
Dicho de otra manera: entre los anhelos de tomar el poder y los episodios de nuestra lucha, no se ve la relación de una estrategia que avance hacia los objetivos últimos. Se organiza lo táctico, pero sin integrarlo en una política que, por arduo que sea el camino que señale, presente la revolución como factible, como meta hacia la cual marchamos. No más que eso necesitan las masas, pero no con menos se conformarán.
Apuntes para la militancia (1964)


Es que nuestro movimiento popular – y el Peronismo en primer término – se debate en medio de contradicciones ideológicas que no reflejan las reales contradicciones de la sociedad argentina. La esencia del drama de nuestro Movimiento es que, mientras su único destino y su única chance de sobrevivencia está en reconocerse como una fuerza de extrema izquierda, sufre las influencias de la propaganda reaccionaria que desata desde afuera y desde adentro de su propio seno.
Carta a Hernández Arregui (1961)



Las palabras de Cooke irradian sobre el presente. El malestar de sentir que quizás nuestros esfuerzos no logran dar vuelta la taba, de percibir que por mucho que luchemos el macrismo se impone sobre nosotres. Frente a eso, dice Cooke, el error es asumir posiciones fatalistas, que a su vez son funcionales a los sectores burocráticos que no desean, no se animan, no les conviene enfrentar plenamente al régimen.

Lo que en su momento Cooke llamó "extrema izquierda", probemos reemplazarlo por la palabra populismo. Si el peronismo desea ser una fuerza transformadora y con chances de gobernar para el pueblo nuevamente, debe persistir en sostener posiciones populistas. Rechazo de plano al supuesto consenso neoliberal; movilización de la sociedad en defensa contra esas políticas; construcción de mayoría popular. Para poder enfrentar el desánimo, requerimos certezas. Por suerte, Cristina nos las da. Unidad Ciudadana nos da certezas. Una semilla de esperanza política dijo ella el 22 de octubre a la noche. Aferrémonos a ellas, a Cristina, a nuestra fuerza militante y a la certeza de saber que tenemos la política.

Miguel Ángel Pichetto, por el contrario, dice que el peronismo debe retornar a un lugar de centro nacional (?), alejado de posiciones radicalizadas. Un peronismo moderado, moderno, que aprenda en espejo de la experiencia de Cambiemos. Es lo que pide Macri cuando lleva a Massa a Davos o Marcos Peña cuando da entrevistas. No recuperamos la política para ser centros moderados. El peronismo será populista y transformador o no será nada. Si te mimetizás, te comen los de amarillo. Las posiciones radicalizadas son simplemente la defensa del pueblo y de la Patria contra el neoliberalismo arrasador. A diferencia de otras épocas, no hay terceras posiciones. Populismo o neoliberalismo.

¿Podemos construir una unidad partidaria por ejemplo con sectores no populistas? ¿Con sectores que claudican ante el consenso ajustador? No, no se puede. No se debe. Debemos persistir en las posiciones kirchneristas en un contexto neoliberal. Decir que no, que otro país no sólo es posible sino necesario. Y construir desde ahí.


Unidades tácticas
Cristina va a asumir una banca en el Senado de la Nación. La nueva correlación de fuerzas que dieron las elecciones se plasmará en las distintas legislaturas a partir del 10 de diciembre. Y sin embargo, en este impasse donde siempre los oficialismos aprovechan el defasaje para mover fichas (recordar 2009), el macrismo ha decidido empernarnos con el combo de megarreformas ajustadoras asesinas de derechos y una brutal campaña de encanamiento y persecución a compañeres que fueron piezas claves de nuestro gobierno popular. De paso, también encanan un pibe por un tuit, candidates del FIT, y alguna otra magia digna del onganiato por deporte.

Más que la unidad del peronismo, lo que la etapa requiere son unidades tácticas en frentes concretos. Dos ahora en lo urgente:

1) Unidad contra la persecución requiere voces, pluralidad y fuerza política. Decir que el estado de derecho cruje es correcto, pero parecería no mover el amperímetro así en abstracto. Cuando un no kirchnerista denuncia el avasallamiento de las libertades civiles (de Myriam Bregman a Pichetto, sí el mismo Pichetto de arriba), sirve y suma. Necesitamos masa crítica en la sociedad civil y mucha pluralidad. No importa si nos cae bien o nos cae mal, si vota como vota o arregla con quien arregla. Defender la democracia entre todes.

2) Unidad contra las reformas brutales del gobierno requiere lo mismo: voces, pluralidad, fuerza política... y bancas. El movimiento obrero es clave en esto: CLAVE. Persistir en posiciones kirchneristas no es insultar a la CGT, ni buscar traiciones anticipadas. Es aunar esfuerzos en función de un frente y un objetivo concreto: "Las reformas no pasarán". No pueden pasar, no deben pasar.


Las unidades tácticas son tácticas. En la 1) te juntás con Pichetto. En la 2) no. No se trata de cerrar acuerdos macro con dirigentes que se digan peronistas pero que no tengan contenido alguno. No hay unidad sin conducción, no hay unidad sin proyecto político común, no hay unidad sin vocación transformadora. Si Felipe Solá quiere volver, está invitado, ojalá que lo haga. Pero volverá a un peronismo que sea contundente y transparente hacia la sociedad sobre su rechazo a las políticas neoliberales, o no tendrá ningún sentido. Una unidad que desdibuje las posiciones populistas generará confusión, quiebres internos, desánimo.

Ser oposición
El momento político requiere ser opositores. Ese es el lugar que la sociedad le ha asignado a Unidad Ciudadana en las urnas. Somos una fuerte minoría opositora, que representa votantes que pretenden que digamos que no al ajuste y el cercenamiento de las libertades, que esperan que levantemos la voz, que les demos voz, que hagamos fuerza, que articulemos y demos las batallas que hay que dar. Tenemos que ser los mejores opositores, tenemos que dar orgullo a nuestra base de sustentación, transmitir certezas.

El Coqui dice que estamos en una etapa de "acumulación opositora". Ensanchar la base electoral y organizativa de aquellas personas que digan que no al neoliberalismo macrista. Cada derecho que serruchan, cada ajuste que hacen, cada "traspié" que se comen; cada uno de esos nos da un margencito para explicar, para politizar y desnaturalizar el consenso ajustador. No se trata de hacer política de identidad, sino de tomar cada ajuste como si fuera el primero. En cada una de las mierdas que hace el gobierno está el corazón de su perversidad. Hay que ir explicándolas de a una, no suponer que toda la gente ve la concatenación que arranca con Martinez de Hoz o con Bernardino Rivadavia.

Ser oposición es leer aquello que el macrismo es incapaz de representar y de resignificar para sí. Leer la agenda antimacrista de la sociedad, buscar donde su modelo hace agua. Ser la calle, la voz y el voto de todo eso.

Hace largos meses, cuando Alberto Rodriguez Saá anunció su alianza política con Cristina Kirchner (inesperada y feliz), lo entrevistaron para Página/12. El Alberto decía que el polo opositor que debían construir desde el peronismo con Cristina debía tener un programa. El periodista pregunta:

–Usted habla de programa, pero, por qué no me dice cuáles son los puntos imprescindible que deben estar allí.
–Mire, es refácil, refácil. Sólo basta con sacar el archivo de fotos de las marchas de marzo, la de los docentes, la de la CGT y la de las mujeres y en los carteles que allí se ven están los puntos principales del programa que debemos tener. Copiar y pegar, no es difícil. Trabajo digno, ni una menos, paritarias, etc., etc.

Es refácil. Refácil. Hacer política. Leer el contexto. Ver base para apreciar, apreciar base para resolver, resolver base para actuar. Como nos enseñaron Juan Perón y Néstor Kirchner. No ser macristas. Ser kirchneristas. Ser antineoliberales. Persistir en las posiciones, acumular, no claudicar. Navegar tempestades. Cristina marca el camino. Vamos.






jueves, 9 de noviembre de 2017

Todos a la plaza en defensa de la democracia


Compañerxs.

Con motivo de la andanada judicial que se viene sufriendo y la preocupación que esto genera, es que hemos venido charlando de poder realizar 
este sábado una actividad contra la represión y la persecución y en defensa de la democracia.



Defendamos la democracia



En defensa de la democracia, por una justicia imparcial e independiente, 
este sábado 11 de noviembre hacemos radio abierta y mateada en la Plaza de los Pañuelos del Centro Cívico.



Nos encontramos desde las 18 horas. ¡Llevá bombo, bandera, mate y abrazos!




DIFUNDAMOS ESTA CONVOCATORIA